TERAPIAS PSICOLOGICAS DE III GENERACION MINDFULNESS PARA NIÑOS Y ADOLESCENTES PARTE III

 

Realizado por: Ibonn Andrea Cheque – Psicoorientadora Sede Campestre

 Contemplación de las sensaciones corporales o body scan

 Los niños (o adolescentes) deben estar tumbados sobre su espalda, deben ir explorando las diferentes partes de su cuerpo, desde los dedos del pie hasta recorrer todo el cuerpo.

 Se trata únicamente de observar, centrando su atención sobre una parte del cuerpo y sentir como es la sensación en ese momento.

 Después se abre un espacio para discusión de las experiencias. Pueden describir sus sensaciones con ayuda de un dibujo (utilizando colores que ilustren lo que han sentido: rojo para el calor, azul para el frío, marrón para una sensación de peso, naranja para la ligereza, líneas para las molestias indefinidas, puntos para las picazones).

 Amigos de la emoción (focusing)

 Pediremos al niño o adolescente que “escanee” todo su cuerpo, desde la cabeza hasta los pies y nos mencione dónde se concentra esa emoción (rodillas, estómago, corazón, garganta, etc.). Luego pediremos que le ponga un color a su emoción, que la respire y se mantenga concentrado en ella durante unos minutos. Después realizaremos las siguientes preguntas: ¿se ha ido la emoción?, ¿se ha movido de lugar?, y se le vuelve a preguntar, ¿qué color tiene ahora la emoción?

 Meditación en el dolor

 Busco una posición dolorosa y la mantengo. Hago un “escaneo” corporal (recorrido de pies a cabeza). Dolor es una sensación más. El dolor está ahí, pero relajo todo lo demás (dejo el resto como mantequilla). Abro la atención a todo y veo que ocurre.

 Meditación caminando

Llevando la atención a las sensaciones corporales, la sensación del pie al posarse sobre el suelo, al doblar la rodilla, al mantener el equilibrio… En definitiva, ser conscientes del caminar a medida que se camina.

 Tabla 1. Estado mindlessness frente al estado mindfulness

Mindlessness (Inconsciencia) Mindfulness (Atención Plena)
Cerrado Abierto
Rígido Flexible
Restringido, limitado Espacio para crecer
Locus de control externo Locus de control interno
Temeroso Seguro, valiente
Sentencioso Aceptación, imparcial
Desordenado, confundido Claro
Frenético, agitado Calma
Falta de soluciones Procesamiento creativo
Pocas o ninguna opción Posibilidades
Multitarea Concentrarse en una tare
Impaciencia Paciencia, constancia
Habitar en el pasado o futuro Vivir en el “ahora”

FUENTE: Ruiz Lázaro PJ. Mindfulness en niños y adolescentes. En: AEPap (ed.). Curso de Actualización Pediatría 2016. Madrid: Lúa Ediciones 3.0; 2016. p. 487-501.

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TERAPIAS PSICOLOGICAS DE III GENERACION MINDFULNESS PARA NIÑOS Y ADOLESCENTES PARTE II

 

Realizado por: Ibonn Andrea Cheque – Psicoorientadora Escolar Sede Campestre

Continuando con mindfulness según el objeto donde se dirige la atención tendremos ejercicios centrados en: la respiración, en las sensaciones físicas, en cada uno de los cinco sentidos (vista, oído, gusto, olfato, tacto), en las sensaciones internas corporales  (sexto sentido), en la actividad mental (pensamientos, imágenes mentales, emociones), en las relaciones (con nosotros mismos, con otros, con todo el planeta). Algunos ejemplos son:

  1.  Ejercicio de respiración consciente. Toma asiento. Adopta una postura erguida (con la espalda recta) para evitar sucumbir al sueño. Explora tus sensaciones corporales (el tacto del respaldo del asiento, la sensación de los pies en contacto con el suelo…). Respira con normalidad y centra tu atención en cada uno de los movimientos de tu cuerpo al respirar, especialmente en el pecho y en el abdomen.
  2.  Mirada fija en la llama de una vela. En postura de meditación, reposar la mirada tranquilamente sobre la llama de una vela, colocada a una distancia de un brazo y a la altura de los ojos. La mirada ha de ser calmada y distendida, se trata de reposar la mente en la llama de la vela. Cada vez que la mente se disperse en la corriente de pensamientos y emociones, se redirige la atención a la llama de la vela. Mantener el gesto de la cara distendido, los párpados abiertos y los ojos relajados. No parpadear hasta que los ojos se empiecen a incomodar; cuando esto suceda, se cerrarán los ojos y se descansará todo el tiempo necesario, manteniendo el foco de la atención en la “espacio mental”, ese espacio oscuro que se puede ver cuando los ojos están cerrados. Cuando se comience a generar mucha dispersión mental, abrir los ojos y continuar dirigiendo la atención a la llama de la vela.
  3.  Escuchar música con atención consciente. Focaliza tu atención en el sonido y vibración de cada nota, en las emociones que está suscitando en ti y en las sensaciones que suceden en el mismo instante que la escuchas.
  4.  Práctica del mindfulness centrado en las sensaciones físicas. Consta de cinco pasos:
    1.  Identificar la sensación física y la parte del cuerpo donde más intensa es.
    2. Reconocer los pensamientos que la acompañan.
    3. Aceptación radical de la sensación (“Es una sensación que tengo ahora mismo”).
    4. Respiración centrada en la sensación (“Al inhalar cojo aire llevándolo a esa parte del cuerpo donde es más intensa la sensación, al exhalar dejo salir el aire de esa parte del cuerpo donde es más intensa la sensación”).
    5. Decidir si puedo tolerar la sensación y voy a aplicar cualquiera de las técnicas de cambio que conozco (¿Puedo hacer algo para cambiar las cosas?).

Ejercicio de escritura para tomar consciencia de los pensamientos. Simplemente sentarte, coger una hoja de papel y escribir durante cinco minutos sin censura todos los pensamientos que pasan por tu mente.

 

FUENTE: Ruiz Lázaro PJ. Mindfulness en niños y adolescentes. En: AEPap (ed.). Curso de Actualización Pediatría 2016. Madrid: Lúa Ediciones 3.0; 2016. p. 487-501.

TERAPIAS PSICOLOGICAS DE III GENERACION MINDFULNESS PARA NIÑOS Y ADOLESCENTES PARTE I

 

Realizado por: Miss Ibonn Andrea Cheque Acosta- Psicoorientadora Escolar Sede Campestre  

¿QUE ES MINDFULNESS?

Es una forma de conciencia centrada en el presente no elaborativa, no juzgadora en la que cada pensamiento, sentimiento o sensación que surge en el campo atencional es reconocida y aceptada tal y como es. Es la observación no enjuiciadora de la continua corriente de estímulos internos y externos tal y como surgen. Es la conciencia de la experiencia presente con aceptación. Es la tendencia a ser conscientes de las propias experiencias internas y externas en el contexto de una postura de aceptación y no enjuiciamiento hacia esas experiencias.

BENEFICIOS DE PRACTICARLA

Ayuda a Reducir el estrés, la ansiedad, los síntomas de depresión, la reactividad, los problemas de conducta y la tendencia a distraerse (tanto de estímulos internos como externos). Mejorar la concentración, la atención, la memoria de trabajo, la capacidad de darse cuenta o ser consciente, la capacidad de manejar las emociones, el autocontrol, la empatía y la comprensión hacia los demás, la autoestima, el rendimiento académico y el sueño. Lograr una mayor tranquilidad y relajación.  Desarrollar habilidades naturales de resolución de conflictos.

ES UN ESTADO QUE REQUIERE DE LAS SIGUIENTES ACTITUDES:  

  • Aceptación de la realidad que ya existe y que estamos observando en ese momento. Es lo contrario de la resistencia.
  • Sin juzgar aquello que se observa.
  • Mente de principiante, cuya esencia es la curiosidad y la apertura mental ante lo que percibimos y experimentamos.
  • Vivir el presente, lo que significa que el pasado y el futuro se nos van haciendo innecesarios.
  • Soltar (no aferrarse a las cosas o las experiencias).
  • Actitud afectiva de bondad amorosa o actitud de amor o de cariño hacia el objeto observado.
  • Compasión (no lástima) cuando esa bondad amorosa se dirige a personas que experimentan cualquier tipo de sufrimiento.
  • Autocompasión cuando esa bondad amorosa se dirige hacia uno mismo.

PRACTICAS BASICAS DE MINDFULNESS

 Son tres los grupos de prácticas básicas: de atención, de consciencia corporal y prácticas integrativas (o la atención plena en la vida cotidiana).

  1.  DE ATENCION: Según qué atención se ejercita se pueden distinguir tres tipos: De atención sostenida (focalizada) o cerrada, de atención abierta y de atención plena (focalizada y abierta a la vez).

 

  • Ejercicio de atención sostenida (focalizada) o cerrada: contar respiraciones. Contar respiraciones sin alterar la respiración de 21 a 1: inhalo-exhalo 21, inhalo-exhalo 20… Y luego de 1 a 21. Así, tres vueltas. Si me despisto vuelvo donde me he quedado y si no me acuerdo, vuelvo a empezar.

 

  • Ejercicio de atención abierta: etiquetar. Sentados, cerramos los ojos y durante 5 minutos estamos abiertos a todo (pensamientos, emociones, ruidos, sensaciones físicas) como un cazador. Lo que surge lo etiqueto. Por ejemplo, dolor, pensamiento sobre pasado, pensamiento sobre futuro… Se trata de reconocer que eso que está ahí está y dejarlo pasar. Todo lo que hay lo acojo; sin identificarme y sin juzgar. Chequeo como una onda expansiva: sensaciones físicas → sonidos → emociones → pensamientos.

 

  • Ejercicio de atención plena: comer un trozo de chocolate. Observa la respiración, no la controles, obsérvala, cómo entra y sale el aire… Coge el trozo de chocolate y póntelo en la boca. No lo mastiques, deja que se deshaga lentamente en la boca. Nota cómo se disuelve, nota el sabor, nota la textura, nota el sabor residual que queda en tu boca, y dónde lo notas, nota como poco a poco se va perdiendo… Si te viene alguna idea ajena a este ejercicio, nótala, obsérvala, deja que se marche como una nube y vuelve a centrarte en la tarea propuesta.

 

FUENTE: Ruiz Lázaro PJ. Mindfulness en niños y adolescentes. En: AEPap (ed.). Curso de Actualización Pediatría 2016. Madrid: Lúa Ediciones 3.0; 2016. p. 487-501.