TERAPIAS PSICOLOGICAS DE III GENERACION MINDFULNESS PARA NIÑOS Y ADOLESCENTES PARTE II

 

Realizado por: Ibonn Andrea Cheque – Psicoorientadora Escolar Sede Campestre

Continuando con mindfulness según el objeto donde se dirige la atención tendremos ejercicios centrados en: la respiración, en las sensaciones físicas, en cada uno de los cinco sentidos (vista, oído, gusto, olfato, tacto), en las sensaciones internas corporales  (sexto sentido), en la actividad mental (pensamientos, imágenes mentales, emociones), en las relaciones (con nosotros mismos, con otros, con todo el planeta). Algunos ejemplos son:

  1.  Ejercicio de respiración consciente. Toma asiento. Adopta una postura erguida (con la espalda recta) para evitar sucumbir al sueño. Explora tus sensaciones corporales (el tacto del respaldo del asiento, la sensación de los pies en contacto con el suelo…). Respira con normalidad y centra tu atención en cada uno de los movimientos de tu cuerpo al respirar, especialmente en el pecho y en el abdomen.
  2.  Mirada fija en la llama de una vela. En postura de meditación, reposar la mirada tranquilamente sobre la llama de una vela, colocada a una distancia de un brazo y a la altura de los ojos. La mirada ha de ser calmada y distendida, se trata de reposar la mente en la llama de la vela. Cada vez que la mente se disperse en la corriente de pensamientos y emociones, se redirige la atención a la llama de la vela. Mantener el gesto de la cara distendido, los párpados abiertos y los ojos relajados. No parpadear hasta que los ojos se empiecen a incomodar; cuando esto suceda, se cerrarán los ojos y se descansará todo el tiempo necesario, manteniendo el foco de la atención en la “espacio mental”, ese espacio oscuro que se puede ver cuando los ojos están cerrados. Cuando se comience a generar mucha dispersión mental, abrir los ojos y continuar dirigiendo la atención a la llama de la vela.
  3.  Escuchar música con atención consciente. Focaliza tu atención en el sonido y vibración de cada nota, en las emociones que está suscitando en ti y en las sensaciones que suceden en el mismo instante que la escuchas.
  4.  Práctica del mindfulness centrado en las sensaciones físicas. Consta de cinco pasos:
    1.  Identificar la sensación física y la parte del cuerpo donde más intensa es.
    2. Reconocer los pensamientos que la acompañan.
    3. Aceptación radical de la sensación (“Es una sensación que tengo ahora mismo”).
    4. Respiración centrada en la sensación (“Al inhalar cojo aire llevándolo a esa parte del cuerpo donde es más intensa la sensación, al exhalar dejo salir el aire de esa parte del cuerpo donde es más intensa la sensación”).
    5. Decidir si puedo tolerar la sensación y voy a aplicar cualquiera de las técnicas de cambio que conozco (¿Puedo hacer algo para cambiar las cosas?).

Ejercicio de escritura para tomar consciencia de los pensamientos. Simplemente sentarte, coger una hoja de papel y escribir durante cinco minutos sin censura todos los pensamientos que pasan por tu mente.

 

FUENTE: Ruiz Lázaro PJ. Mindfulness en niños y adolescentes. En: AEPap (ed.). Curso de Actualización Pediatría 2016. Madrid: Lúa Ediciones 3.0; 2016. p. 487-501.

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Premiación de ASOCASNYC por rendimiento académico.

A través de una jornada recreativa la Asociación de Padres de Familia del Colegio Gimnasio Castillo Sede Norte y Sede Campestre (ASoCASNYC) premió a los estudiantes de 3C y 8A por su excelente rendimiento Académico durante el primer semestre. Esta actividad se realizo el viernes 26 de Agosto en las instalaciones de la Sede Campestre. Los estudiantes fueron premiados con una medalla conmemorativa, actividades recreativas y un refrigerio especial.

Es momento de estimular la creatividad

Con la era tecnológica y el temprano acercamiento que tienen los niños a los aparatos electrónicos como la tablet, los celulares y los vídeos educativos en youtube, los niños al tener todo a la mano están en riesgo de perder o minimizar su proceso creativo. Es por esto que si se quiere que los niños en un futuro sean seres autónomos, capaces de pensar por ellos mismos y que usen y apliquen su imaginación a las distintas actividades que realicen a lo largo de su vida.

Estas diez recomendaciones pueden ayudar a estimular la creatividad en los niños.

  1. Dejarlos jugar: Parece ser lo más obvio, pero muchas veces los niños estan límitados en el juego por los famosos: No ensucies, no rayes, no cojas eso, no desordenes, no te hagas daño, No… por lo cual es importante dejar que ellos usen su creatividad, jugando sin tantas limitaciones, que puedan cantar, crear situaciones, inventar canciones, que sean ellos mismos sin límite alguno.
  2. Darles tiempo para juego: A veces es tan importante organizar el día que los niños se pierden entre clases, ballet, natación, sin oportunidad de un tiempo para el juego, es importante que ellos reserven un espacio de su día para jugar, por el bien de su desarrollo como personas.
  3.  Escuchar con atención lo que tienen por decir, sin burlarse o reírse de sus ideas:  Ya sea un dibujo, una canción , una historia, la forma como baila o canta, aunque puedan parecer fuera de lo común o graciosas, es necesario que el niñ@ sienta que lo que él ha hecho tiene un valor y que así se le percibe. Ciertos comentarios o actitudes involuntarias pueden generar que se límite la creatividad y que en futuras ocasiones se cohíba de hacerlo.
  4. Educarlos para que ellos respeten lo que hacen los demás: enseñarles que cuando alguien hace algo nuevo merece una felicitación por atreverse a hacerlo  y no hay que reírse de ello.
  5. No dirigir sus juegos:  Ellos deben ser quienes dirijan, quienes decidan que hacer y cómo hacerlo, es importante no interrumpirlos si están contando alguna historia, bailando o cantando una canción. solo se debe intervenir cuando ellos pidan ayuda y encaminarlos para que ellos tomen sus propias decisiones
  6. Facilitarles ideas y materiales para que puedan hacer sus cosas: No es necesario comprar una gran cantidad de cosas, se pueden usar cosas que ya se tienen en casa: reutilizar envases, cajas de cartón, rollos de papel higiénico, etc.. Permitirán hacer un montón de manualidades sin tener que comprar muchas cosas. También es bueno tener en casa pinturas, colores, acuarelas, elementos para disfrazarse, instrumentos musicales, cuentos, música, etc.
  7. Ayudarles a desarrollar el pensamiento crítico: que se cuestionen las cosas, hasta lo más obvio, dejarles preguntar y buscar respuestas a sus preguntas para que sean ellos mismos quienes encuentren las soluciones.
  8. Plantearles retos y metas alcanzables, pero que al igual sean difíciles para que se sientan satisfechos con la recompensa y el esfuerzo realizado: cuando un niño se motiva y la pasa bien es cuando más se esforzará por superarse a sí mismo. intentar aportarle este tipo de situaciones lo ayudara en su desarrollo.
  9. Proporcionarle nuevas experiencias: Como las excursiones, el contacto con la naturaleza y  distintas actividades (montar a caballo, nadar, caminar, etc).
  10. Limitar el tiempo del pc y la televisión: Estos promueven una actitud pasiva que , en exceso, no ayudan a estimular la imaginción y la exploración.

Fuente: www.desarrollodeltalento.com

Fortaleza y Equilibrio emocional en nuestros niños

Tomado de: Las cebras salen

Cuando hace años se crearon las escuelas, uno de los objetivos era enseñar a los niños a leer y a escribir. Era una tarea que no se podía confiar exclusivamente a las familias, porque algunos padres no sabían leer ni escribir; o no disponían de tiempo porque tenían que trabajar.

Hoy en día es evidente que tenemos que saber LEER LA VIDA, LEER LAS PERSONAS, LEER LAS EMOCIONES, y escribir nuestro propio destino. Y este aprendizaje no se puede relegar solo al ámbito familiar, porque hay padres que no saben, o padres que no lo valoran ni lo consideran importante. Es por eso que hace falta la voluntad de incluir sistemáticamente el trabajo de la fortaleza emocional, de las EMOCIONES, en el colegio. Decir que, en algunos centros educativos, ya se hace.  Y eso es algo FANTÁSTICO.

Los padres, desde casa, podemos hacer mucho trabajando algunos aspectos para potenciar estas habilidades en nuestros hijos. El psicólogo Tomás Navarro nos da pautas muy interesantes en el programa A punto con La 2.

Podemos enseñarles a LEER LAS EMOCIONES propias y ajenas:

Nos pone como ejemplo la foto de una novia en el día de su boda, que está llorando emocionada, de felicidad. Un niño pequeño, que está en esa boda con sus padres, pregunta: “¿Por qué llora la novia?”, y la respuesta que recibe de su padre es: “No le pasa nada”.

¿Qué es lo que ese pequeño acaba de aprender? Pues que por llorar, no pasa nada. El día de mañana alguien puede abusar de un niño: haciéndole bullying, maltratándole, dándole una patada,… el niño maltratado llora, y no pasa nada. No ocurre nada por llorar.

Si incorporamos a nuestro día a día el enseñar a nuestros hijos el que puedan leer las emociones reales, serán adultos que podrán expresar sus emociones de manera constructiva: yo puedo estar enfadado, pero no tengo porque traspasarte a ti mi enfado; puedo darme cuenta de que estoy enfadado, gestionarlo y relacionarnos de una manera más sana. Todo esto se consigue a partir de saber leer las emociones propias y ajenas.

Podemos enseñarles la capacidad para AMAR, AMARSE y SER AMADOS:

Enseñarles a que se amen, a que amen y a que se dejen amar.

Cuantos problemas se habrían ahorrado si nos hubiesen enseñado que amar (el amor de pareja, el amor romántico) no es lo mismo que depender o que admirar.

Cuántas parejas tienen problemas porque una parte admira a la otra. Llega un momento en que esta magia se rompe. Acaba esta admiración por haber ganado en seguridad, o porque la otra parte se ha caído del pedestal, y en ese momento llega el desastre. La realidad es que esta pareja en ningún momento se ha querido. Uno protegía y el otro admiraba. Esto NO ES UNA RELACIÓN DE AMOR, es una relación de dependencia.

Por otro lado está la AUTOESTIMA: amarse a uno mismo. Un niño que se ama, que es capaz, que tiene seguridad, que puede afrontar diferentes retos,…  ¿Dónde lo aprendemos? ¿Quién nos lo enseña?

Podemos enseñarles a PERSEVERAR ante la ADVERSIDAD:

A los niños no se les puede llevar siempre en una burbuja. En la vida hay adversidades, vamos a encontrar dificultades y tenemos que poder perseverar en ellas y hacerles frente. Si las entrenamos podremos gestionarlas.

Podemos enseñarles HABILIDADES DE AFRONTAMIENTO:

Son habilidades que nos permiten ganar en valor y en seguridad, que nos ayudan a esforzarnos para hacer las cosas mejor. Sin esfuerzo no se consiguen grandes cosas, se consiguen cosas mediocres. Es importante trabajar el esfuerzo y no rendirnos de inmediato ante un reto porque lo encontremos difícil.

Podemos enseñarles la capacidad para AUTOMOTIVARSE:

Nuestros hijos no siempre van a encontrar a alguien que les diga: “qué guapo que eres”, “que listo”, “que bien juegas a fútbol”,… Han de ser ellos capaces de automotivarse, porque del exterior normalmente viene lo contrario: desmotivación, palos en las ruedas,… Si una persona es capaz de automotivarse tendrá mejores logros a lo largo de su vida.

Continúa leyendo en: http://lascebrassalen.com/ninos-con-fortaleza-emocional/

LA MOTRICIDAD EN LOS NIÑOS

Realizado por: Ana Moreno Parra – Psicoorientadora Sede Norte

La motricidad se divide en dos grandes categorías, por un lado, se encuentra la motricidad fina que consiste en la coordinación para ojos y manos y para ojos y pies, la precisión para utilizar las manos y los dedos tomando objetos en especial pequeños o delgados, también esto permite un desarrollo cognitivo en la información sensorial de los niños. Por otro lado, se encuentra la motricidad gruesa que incluye la postura corporal y en la cual se ejercitan los músculos mayores, se hacen movimientos en los brazos y en las piernas y se toma conciencia del cuerpo en general.

Las actividades motrices finas que desarrollan las habilidades son el moldear plastilina, dibujar y pintar formas, cortar con tijeras, jugar con títeres de dedos.

Las actividades motrices gruesas incluyen lanzar y patear la pelota, montar en triciclo o cicla y hacer ejercicios gimnásticos.

A la edad de 3 años, los niños adquieren las habilidades de caminar, correr, saltar, dibujar círculos, están en proceso a vestirse solos, a la edad de 4 años, tienen un mayor control al correr ya pueden hacer giros, logran dibujar personas y detalles en el coloreado, finalmente a la edad de 5 años son capaces de atrapar y tirar la pelota con precisión, vestirse solos, abotonar la ropa y atar los cordones de zapatos.

Recordemos que los niños en su etapa preescolar están aprendiendo a dominar actividades motrices, no obstante, no solo encontramos estas habilidades en el ambiente escolar, sino en la rutina diaria, como por ejemplo cuando come en la mesa, cuando se coloca el uniforme, cuando se cepilla la boca, entre otras; a medida que pasan los años toman más control en estas habilidades lo que le permite en el desarrollo cognitivo, comportamental y social.

[1] Apoyado en http://www.ehowenespanol.com/

Desarrollo cerebral hasta los siete años.

Realizado por: Miss Ana Moreno – Psicoorientadora Sede Norte

A través de los años, vemos como nuestros hijos van cambiando sus gustos, sus formas de hablar, su materia favorita; adicional mente sus habilidades se incrementan y todo esto es causado por los periodos sensibles del desarrollo cerebral, en correspondencia a la interacción social y emocional con sus pares, al aprendizaje social y a la empatía.

Gracias a estos periodos que, aunque se dan en el transcurso de toda la vida tienen más incidencia en la etapa del desarrollo de los 3 años a los 7 años, se favorecen principalmente las conexiones entre distintas áreas y la posibilidad de integrar procesos cognitivos más complejos.

Estudios han revelado que el volumen de la sustancia gris se incrementa mucho en la etapa infantil y su pico queda en la pubertad.

A continuación, se muestra una imagen que muestra el desarrollo cerebral desde el nacimiento hasta la edad adulta:

A- imagen desarrollo cerebral.png

Esta imagen nos permite ver los cambios intermitentes a lo largo de la etapa infantil; varios estudios han revelado que el primer crecimiento de las conexiones nerviosas tiene lugar entre los dos y cinco años, un periodo en el cual se hace adquisición del lenguaje; el segundo desarrollo se da entre los ocho y diez años donde se aprenden los contenidos escolares, finalmente el tercer momento es en la adolescencia el cual desarrolla el pensamiento lógico- abstracto.

Se encuentra otro cambio alrededor de los seis o siete años ya que los niños pasan del egocentrismo a desarrollar la relación con sus iguales y debido a la complejidad de su ambiente y sus descubrimientos en las diferentes áreas aumenta también la complejidad en sus emociones, haciendo lo anterior más evidente en la adolescencia.

Esta podría ser la etapa más importante de la educación por su incidencia en los procesos de destrezas académicas, es la época donde tienen mayor impacto las adaptaciones escolares y el aprendizaje.

Fuente: Desarrollo Infantil. http://www.desarrolloinfantil.net

Adaptándome a las emociones

Realizado por: Miss Ana Moreno Parra – Psicoorientadora Sede Norte

Al hablar de emociones ciertamente estamos departiendo de un estado innato del ser, sin embargo, estas “emociones” al hacer contacto con el ambiente y sentir los cambios fisiológicos van reaccionando de manera subjetiva y nos permite emitir una respuesta, debido a que su objetivo va en función a la adaptación de aquello que nos rodea.

Encontramos que todas las emociones no son iguales, se dividen en dos grandes grupos: Las emociones positivas y las emociones negativas, podríamos definir las primeras como aquellas que favorecen la función complaciente del ser, brindan tranquilidad, felicidad y calidad en nuestra vida; estas son, por ejemplo: La alegría, la satisfacción, entre otras, y las negativas en cambio son emociones evitativas que producen en la persona un tipo de malestar, pueden ser la ira, el miedo, la aversión y la tristeza.

Si reflexionamos desde nuestra percepción adulta entendemos que el autoregularnos ante una emoción negativa en ocasiones puede ser bastante difícil y requiere de cierto tiempo para volver a un estado de ánimo estable, ahora imaginemos como nuestros hijos pequeños pueden reaccionar al sentir una emoción negativa sin contar con la debida experiencia, regulación y control de ésta, entendamos que ellos hasta ahora están comenzando a sentir esto y la respuesta ante esas emociones es tan impredecible como compleja.

¿Entonces qué podemos hacer como padres para ayudar a nuestros hijos a entender estas nuevas sensaciones?

Nosotros como eje principal en la vida de nuestros niños debemos estar observando cada comportamiento, debemos estar atentos a la socialización que tienen con sus pares pues es allí donde se encuentran más estímulos para detonar las emociones positivas y negativas.

Es importante entender que el saber expresar esas emociones con el otro no es tarea sencilla y rápida por lo que debemos tener paciencia y enseñarle por medio de experiencias cual es la forma más correcta de actuar; también contamos con una gran ventaja y es el conocer a nuestros hijos y esto nos permite anticiparnos a muchos de sus comportamientos y redirigir su conducta a lo que deseamos que él exprese.

Recordemos que validar las emociones de nuestros niños los hará sentirse comprendidos, acompañados y protegidos, esto permitirá ofrecerles un camino alternativo para afrontar de manera adecuada sus estados de ánimo.

 

Soy Joven, ¡Soy Feliz!

En mi vida en esta época, sonríen muchas cosas a mi favor. Seguramente cuando pensamos en la palabra juventud, o en palabras afines como “joven”, “chavos”, “chicos”, “muchachos”, “niños”, “teens”, etcétera, vienen a nuestra mente rostros sonrientes, relajados, animados y vigorosos. La vida pone de nuestro lado 5 factores para que seamos plenamente felices:

  1. Energía, frescura, vigor: Estamos hablando de una especial fuerza física, que no volveremos a gozar en el futuro. Nuestro cuerpo, nuestra mente, son ágiles. Estamos tan llenos de vida y energía que debemos echarle todas las ganas a lo que hagamos, no es tiempo de estar ahí sentados, pasando horas y horas sin actividades ¡aprovechemos nuestra energía!

  2. Es la época por excelencia para emprender metas personales: Estamos en la plenitud de nuestra vida para proponernos retos. Tenemos la fuerza y el empuje para luchar por algún ideal que tengamos para nuestra propia vida. Es el mejor tiempo de emprender, pues contamos con una especial motivación que surge naturalmente, es decir, nos brota desde dentro del deseo de iniciar planes y proyectos.

  3. Idealista: Los planes en la juventud suelen ser tan altos, es la época donde se toma la visión por grandes ideales. La mayoría de las personas tenemos altos y nobles propósitos, de hecho  la juventud es la época en la que definimos nuestra vocación, con el ánimo de “llegar a ser alguien”: especial, bueno, o el mejor; tal vez un médico, un buen abogado, la mejor voz, el más veloz, etcétera.  Hay un idealismo hermoso, los sueños más nobles parecen alcanzables.

  4. Valentía: Nos distingue el “Carácter aventado”, sentimos que contamos con el valor suficiente para vencer cualquier obstáculo, como si pudiéramos comernos el mundo a cucharadas… ¡ojo aquí! la valentía nos lleva a tomar riesgos y debemos saber decidir a tiempo que es lo que queremos lograr y que viene después.

  5. Es la época para cimentar nuestro futuro: Muchísimo de lo que vivamos en nuestros años futuros dependerá de la manera en la que estamos viviendo hoy.

Si queremos vernos realizados o satisfechos en un futuro no muy lejano. cimentemos bien nuestro presente. Estamos en la mejor época para prepararnos, forma carácter, ser responsables, comprometidos, libres de vicios, drogas, alcohol, ¡estamos sembrando nuestro futuro!

Meditemos y reflexionemos para que aprendamos a vivir una juventud feliz, siguiendo y valorando los preceptos de amor y cuidado hacia nuestra persona; dejemos de lado el enojo y tengamos siempre presente que la juventud es tan efímera cual rayo veloz, que debemos aprovecharla para nuestro  beneficio cultivando nuestra mente con semillas de productividad y así poder tener satisfacción de la forma de vida que llevamos o llevaremos.

La música en el desarrollo educativo

Actualmente la música es uno de los elementos fundamentales dentro del aula de clase de los niños en edad, preescolar. ¿Por qué se hace? porque ayuda al desarrollo intelectual, auditivo, sensorial, del habla y motriz.  A través de la música los niños activan el sentido de la escucha y la concentración, lo cual les permite recordar e interiorizar ciertos aspectos educativos en los cuales normalmente podría distraerse.

La música es un elemento fundamental en esta primera etapa del sistema educativo. El niño empieza a expresarse de otra manera y es capaz de integrarse activamente en la sociedad, porque la música le ayuda a lograr autonomía en sus actividades habituales, asumir el cuidado de sí mismo y del entorno, y ampliar su mundo de relaciones.

BENEFICIOS DE LA MÚSICA PARA LOS NIÑOS

La música tiene el don de acercar a las personas. El niño que vive en contacto con la música aprende a convivir de mejor manera con otros niños, estableciendo una comunicación más armoniosa. A esta edad la música les encanta. Además, les aporta todos estos beneficios:

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1. Seguridad: Les da seguridad emocional, confianza, porque se sienten comprendidos al compartir canciones, e inmersos en un clima de ayuda, colaboración y respeto mutuo.2. Aprendizaje: La etapa de la alfabetización del niño se ve mas estimulada con la música. A través de las canciones infantiles, en las que las sílabas son rimadas y repetitivas, y acompañadas de gestos que se hacen al cantar, el niño mejora su forma de hablar y de entender el significado de cada palabra. Y así, se alfabetizará de una forma más rápida.

3. Concentración: La música también es beneficiosa para el niño cuanto al poder de la concentración, además de mejorar su capacidad de aprendizaje en matemáticas. La música es pura matemática. Además, facilita a los niños el aprendizaje de otros idiomas,potenciando su memoria.

4. Expresión corporal: Con la música, la expresión corporal del niño se ve mas estimulada. Utilizan nuevos recursos al adaptar su movimiento corporal a los ritmos de diferentes obras, contribuyendo de esta forma a la potenciación del control rítmico de su cuerpo. A través de la música, el niño puede mejorar su coordinación y combinar una serie de conductas. Túmbale boca arriba y muéveselos para que pueda bailar mientras que tú le cantas. Le puedes cargar y abrazar en tu regazo entonando otros ritmos infantiles.